FELIPE TRIGO

(Villanueva de la Serena, 1864 ‒ Madrid, 1916)

FelipeT

Hoy injustamente olvidado, Felipe Trigo vendió en vida más ejemplares que Unamuno y Baroja. Hastiado de ser médico rural, sirvió como voluntario en la Guerra de Filipinas, donde fue apresado y dado por muerto. Con una mano mutilada fue repatriado a España. Ya en Madrid y convertido a las letras, volcó en Las ingenuas, su primera novela, lo vivido en aquellas tierras lejanas y pasó con ello a convertirse en uno de los autores más leídos del país.

Tuvo una amplia producción literaria marcada por la publicación de decenas de cuentos cortos, nouvelles y novelas, de las cuales una de las más renombradas, Jarrapellejos, fue llevada al cine en 1988. Su enorme éxito le permitió vivir y observar con ojo crítico la vida, tanto de su Extremadura natal como de las altas esferas de la sociedad madrileña, a partir de lo cual también se dedicó a escribir algunos ensayos. Desde la represión rural al libertinaje y la hipocresía de la capital, Trigo, catalogado por muchos de sus contemporáneos como escritor erótico, describió con precisión de médico y originalidad de artista las pasiones y la sexualidad, poniendo en evidencia la desigualdad entre hombres y mujeres. La neurastenia, enfermedad que lo acompañó durante toda su vida, junto con el miedo a perder la razón, fueron las causas que lo llevaron a terminar con su vida en 1916.

Felipe Trigo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s