La receta

La receta«Imbécil, tu hija no tiene falta de vida, sino vida que le sobra, que la abrasa, que la ahoga una y mil veces desde los quince años, agitándola enloquecida de ansia de amor, al volver del baile a su lecho solitario de odiosa virgen, contemplando su hermosura inútil…»

«La receta», Cuentos Ingenuos (1909).

Llevamos toda una vida buscando píldoras mágicas que solucionen los problemas y que calmen nuestras angustias, buscando que alguien nos de la receta perfecta de la felicidad eterna. Cada vez queda menos para que El odio es amor inverso caiga en vuestras manos y por eso en esta entrada os queremos ofrecer uno de los relatos que forman parte de nuestra antología, y que mejor representa a Felipe Trigo y su visión de la sociedad española de principios del siglo XX: «La receta».

Como ya hemos comentado, Trigo era defensor de la igualdad social y sexual, sin embargo, la España que le tocó vivir era puritana, una España donde imperaban las ideas conservadoras respecto a la mujer y su moral.

Antes de ser escritor, fue médico rural en su Extremadura natal lo que probablemente le sirvió de inspiración para retratar su ideal de la igualdad y demostrar su conocimiento sobre la mujer. Estas no hablaban en público de sus problemas, y mucho menos si se trataba de problemas íntimos, muchas vivían soñando con pasiones perfectas, ocultando su verdadero yo y aceptando su condición de sumisas a sus familias o a sus maridos. En muchos de sus relatos, Trigo hace alusión a la idea de que solo el hombre puede realizarse mientras que ella tiene que mantener las formas y ante todo la honra.

En la obra del autor se encuentra expuesta, con mayor o menor claridad, toda una teoría amorosa opuesta a la tradicionalmente aceptada por la sociedad y que Trigo fundamentaba en un estudio analítico de la naturaleza humana partiendo de premisas ajenas a la ideología dominante.

«La receta» es un retrato de esa sociedad dominante de mujeres enfermas de falta de vida.

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