La memoria de Felipe Trigo

A pesar del éxito que tuvo en la primera década del siglo XX, y haber sido entonces uno de los autores más leídos, la obra de Felipe Trigo quedó prácticamente enterrada. Pese a las reediciones posteriores de sus novelas, los numerosos artículos en prensa y las tesis doctorales que han reclamado la actualidad de Felipe Trigo. Hoy sigue siendo un autor desconocido para muchos de nuestros contemporáneos y, como ya sabemos, asociado a un concepto de «autor pornográfico», que dista mucho de la realidad. No obstante, son interesantes algunas de las propuestas que se han realizado para acercar al público la imagen de este artista. La editorial Turner reeditó El médico rural (1974) y Jarrapellejos (1975)  que en 1988 fue llevada a la gran pantalla por Antonio Giménez Rico y que consiguió el Goya al mejor guión adaptado . Durante muchos años vivió a caballo entre su casa de Ciudad Lineal (Madrid) y su casa natal en Extremadura. Son varios los lugares donde hoy se mantiene viva la memoria de Felipe Trigo. En el madrileño barrio de la Concepción, hay una calle que lleva su nombre, y en la localidad de Móstoles se encuentra el I.E.S. Felipe Trigo. En Badajoz da nombre a una avenida al igual que en su pueblo de origen, Villanueva de la Serena, donde además han fundado la Universidad Popular Felipe Trigo una entidad sin ánimo de lucro de ámbito regional formada hace más de quince años.

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No solo existen lugares, sino que en honor al autor extremeño se han creado eventos para rendirle homenaje. Es también en su pueblo natal donde cada año, desde 1981, se celebra anualmente el Premio Felipe Trigo de novela y narración corta. En el año 2014, coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento se celebraron en Villanueva de la Serena numerosos eventos y mesas redondas sobre la figura de Felipe Trigo. Con motivo de esta conmemoración, Correos editó una colección de sellos.

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Colección de sellos y sobres conmemorativos editados por Correos.